Más humano que divino,
luego de arcanos tiempos idos,
naufragios inevitables
y todos los comprensibles
(o no)
extravíos posibles,
poso mis nudillos sobre esta puerta
ya ni siquiera -o apenas- reconocible.
En tus ayer livianos pies…
cansancio,
y en tus sienes alba lluvia también.
Pero me abrazas
amorosa igual que siempre
o quizá (inclusive) con mesura
un tanto más.
Un parpadeo después,
sin embargo;
me embarco,
suelto amarras,
y me pierdo…
(una vez más)
en el infinito mar de tu mirada.

Daniel Olivares Viniegra (Hidalgo, México)
Poeta, narrador y crítico. Docente y gestor cultural. Ha participado en varios encuentros literarios de carácter nacional e internacional. Colabora en diversas revistas formales y virtuales. Ha publicado, entre otros, los libros Sartal del tiempo, Atar(de)sol, Antiparras: antipoemas para lectores sin prejuicios, Bichos de Luz y Poebrijes. Sus textos, algunos traducidos al náhuatl, el inglés, el portugués, el francés y el catalán, aparecen en más de 40 antologías. Premio Interamericano de Poesía Navachiste 1995.
Fotografía: Cortesía del autor.







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