Mónica Braun
I
Cuando un teléfono suena en la madrugada es para arrancarte de un terror etéreo y depositarte en otro del que no hay escapatoria. Nada bueno anuncia su estridente llamado que interrumpe así el curso de tu sueño, su premura de estrépito sin horas. Desde mi casa que es una habitación que es un claustro en donde me persigo, oigo sonar el teléfono en algunas madrugadas y desde el sueño, alerta, temo escuchar mi nombre o un llamado a mi ventana. Porque las desgracias prefieren los martes por la noche, días destinados a la normalidad, días en que nada malo debiera sucedernos. Sonará el teléfono en la madrugada y la sangre toda quedará suspensa hasta que vuelva el sueño o él venga y te diga con voz que no vas a olvidar lo que ya sabes: “Vístete. Tu padre ha muerto”.
II
Lo más inmediato es la certeza del dolor, la rotundidad de piedra de los pasos con que se acerca la muerte. Mi padre se extinguió a solas en un pánico sin tregua y se fue también el
peso de su cuerpo sobre la tierra, de su cuerpo que ya no es él y que fue lo único que dejó para ser visto y tocado, para llevar su nombre. No sé desde qué lugar pueda oírme ahora que sus células se difuminan ni cómo amarlo desde su no existencia. Escucho su voz y ya no es suya, y no sé si estará en algún lugar del tiempo, si podré volver a verlo sin cerrar los ojos. ¿Sin ojos te veré otra vez?, pregunto. Nadie responde.
III
El océano a la intemperie trata de decir el nombre, pero somos esta agua sin recuerdo. Te pareces a tu cuerpo, que no te pertenece. La pura voluntad de ser flota en el tiempo. Pretende que no sabes, que tienes un pasado, que hay la luz. Esta mentira es todo lo que tienes: entrégate a este sueño. Ciudad en tinieblas. Mi padre vive en mi memoria. Es real su risa.
Mónica Braun (Ciudad de México, 1965).
Estudió Lengua y Literaturas Hispánicas en la UNAM y la maestría en Letras Modernas en la Universidad Iberoamericana. Ha sido editora durante más de tres décadas. En 1994 ganó el Premio Punto de Partida, fue dos veces becaria del Fonca (1995 y 1997) y es autora del libro La luz inversa (UAM, 1996) y El pan de lo irremediable (Universidad Veracruzana, 2021).
Fotografía: cortesía de la autora.







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