Recaredo Silebo Boturu
Réquiem a Pocho
Fuiste:
Potencia,
Orquesta,
Chungón,
Omnipresencia.
Fuiste gotas de lluvias inundando de alegría las calles de Colwata,
chispeos de luz
en la insensatez del tiempo,
¡Ay, Pocho!
Convertiste en poesía los vestigios de tu barrio,
pusiste alas a los sacos abandonados
para convertirlos en navíos
que nos ayudaron a soñar otros universos,
nunca fuiste fuego ni lluvia.
Caminaste descalzo, pisando el sendero de la vida,
colocaste alas a tus tapices para emprender solito y en silencio
tu vuelo al encuentro de los ancestros de tu Moka querida.
Espero,
que la mar salada de Moraka te haya recibido gozosa,
que las reposadas aguas del lago Biao
te reserven un espacio para construir tu lecho.
Espero
que las luciérnagas de tu Moka te hayan abrazado,
que los grillos de tu Bioko te hayan cantado,
ve tranquilo al encuentro de los ancestros
para que juntos nos ayudéis a abrir puertas y conectarnos con la luz
que tanto nos falta.
Poema inédito dedicado al gran artista Hispano guineano Plácido Guimaraes (Pocho) fallecido recientemente.
La caída en el Mediterráneo
«Mejor que en la casa de uno, en ninguna parte», dicen.
Pero ellos salieron de aquí, de sus casas,
exhaustos, subyugados, arrastrando
siglos de quimeras escondidas entre bultos y maletas.
Salieron de aquí, de sus tierras,
en busca de cielos y soles distintos;
sedientos de justicia y libertades,
hambrientos de hamburguesas y refrescos,
ataviados por perpetuos temporales,
cansados de lo mismo y de lo mismo.
Atravesaron desiertos, montes y selvas,
se alimentaron de arena y de barro,
bebieron el mar que escurría por sus frentes.
Al final,
les fue inútil tanto sacrificio,
no sirvió de nada haber regado
el sendero frondoso con sangre
porque sucumbieron al camino,
y sus cuerpos fueron devorados
por el corazón come-carroña
del Mediterráneo y del desierto.
Y son miles, ¡miles! Miles de seres humanos
arrastrados por las olas hacia la panza de los peces.
Sí, hacia la panza de los peces.
Africanos: negros, blancos, amarillos,
hombres, mujeres y niños.
Personas. ¡Y niñas! Personas.
Todos a la panza de los peces.
Africanos que siguen soñando, llorando
acunados por los brazos de la mar como una madre
inocente y asesina,
y están ahí y allá, por todas partes
repartidos en la panza de los peces;
pero sus familias no lo saben porque ellas también sueñan,
y sueñan con ellos comiendo hamburguesas
en alguna tierra que nunca conocieron.
Siguen ahí, hundidos como barcos
que nunca volverán a tocar tierra,
trozos de alimento para peces,
sin velorio, sin nombre, ni apellidos,
ojos que no volverán a abrazar sus hijos,
ni a sus enamoradas,
ni a sus padres, ni a sus primos,
porque partieron de aquí en busca
de un sol que no existía;
abandonaron este continente de futuros,
y a sus propios soles, mares, y selvas.
Privaron de sus manos a estas tierras
fértiles de posibilidades.
Desde el fondo del Mediterráneo (Editorial AUGE, 2019)
A las niñas de África
Quiero que os crezcan las alas
para desafiar quimeras y fronteras.
Que os crezcan las piernas
para pisar estelas y rescoldos de carbón, si fuese necesario.
Quiero que seáis pececitos
y nadéis en las profundidades del universo travieso,
aunque yo siga aquí, así, sin ser pez ni nada.
Vuelen alto, sueñen, y cuando sea posible, que estalle el volcán que lleváis dentro y
la lava sea simple paz y concordia.
Voces desde la Selva. Poesía. Editorial Diwan Ibérica, 2024.
Recaredo Silebo Boturu (Bareso, Guinea Ecuatorial, 1979).
Poeta, actor, dramaturgo, director y co-fundador de la Compañía Teatral Bocamandja. Es autor de Luz en la noche (poesía y teatro) editorial Verbum 2010, Crónicas de Lágrimas anuladas (poesía y teatro) editorial Verbum 2014, Desde el fondo del Mediterráneo (Editorial AUGE, 2019) Voces desde la Selva (poesía) editorial Diwan Ibérica, 2024. Ha dado charlas, conferencias, talleres de teatro y creación dramática en África, Europa y América. Es coordinador del Movimiento Poético Mundial en Guinea Ecuatorial.
En el 2014 fue elegido entre los 39 escritores jóvenes menores de 40 años en Nigeria, Port Harcourt, ciudad elegida por la UNESCO como ciudad del libro.
Fotografía: cortesía del autor.







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