Lizbeth Padilla

Nacer es ir tejiendo nuestras alas,
bruñir los cuernos para enfrentar las pérdidas,
alargar los tentáculos hasta el abecedario del dolor,
entrar al sueño para nombrar asombros.

Morir es calcar nuestro esqueleto sobre el buitre que fuimos,
amurallar el beso, volver piedra las manos.

Resuena el llanto en la catacumba.
Las sirvientas azules como insomnes higueras
alivian mi estupor.

Fue en la muerte donde enjaulé el orgullo,
bajo el dintel donde el cuervo se posa.

Morir es escanciar nuestro licor de hueso,
olvidar las clepsidras,
depositar en el féretro la nada.

Del poemario La rueca inmóvil de la ermitaña.


Lízbeth Padilla (Tlalnepantla, México, 25 de febrero de 1961).

Tiene publicados los poemarios Escobas para el viaje, Papalote de luz para Andrés, Lápices de la Ninfa Vieja, El dolor de los iluminados, El libro de Natanael, Ritual de Juegos Efímeros, La piel de los ausentes, Tragaluz del insomnio, Alquimista de lágrimas, La última gota de la clepsidra, La rueca inmóvil de la ermitaña y En el silencio metálico de las guayabas. Su antología personal tiene como título Enlobar epifanías.


Fotografía: cortesía de la autora.

Más popular

Dejar un comentario