Eduardo Serdio

Era el tiempo en que se nos abría el paraíso
en todos los minutos del día.

Hugo Gutiérrez Vega

La luna es amada en el creciente y El Amado recita sus aleyas.
En la tierra comemos dátiles, y con ellos crece el sueño
de ingresar al paraíso.

Salam aleikum es otra forma de decir te amo
y el cariño entre hermanos nos ha hecho escuchar
la lengua de los ángeles.

En aquellos días del mil cuatrocientos, recordábamos al mensajero de Al-lah y sus hadices;
cuando los sabios se retiraban por la sunna
nosotros suprimíamos horas de sueño por el afán de conocimiento
y El Amado se mostraba generoso
permitiéndonos ver en destellos la otra vida.

Amado, tu alimento
es mejor que mil camellos rojizos,
Amado, podemos soportar los treinta días del ayuno pero nunca un instante con el corazón vacío.
Bismillahi Rahman ir-Rahim
Que tus palabras
nunca abandonen nuestro pecho.


Eduardo Serdio (Ciudad de México, 1994).

Estudió Lengua y Literaturas Hispánicas en la UNAM. Miembro fundador del taller De-lirio y director editorial de revista literaria homónima (2018-2022). Colabora también como editor en la revista Taller literario Ígitur y como gestor en Crítica y Pensamiento en México, así como de Diótima. Encuentro Nacional de Poesía. Actualmente es cofundador y director de la Congregación Literaria de la Ciudad de México. Parte de su obra ha sido traducida al bengalí, italiano y griego.


Fotografía: cortesía del autor.

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