Maximiliano Cid del Prado
En esta entrevista, María Vázquez Valdez, actual Directora de Bibliotecas de la Cámara de Diputados, expuso cómo su trayectoria profesional ha sido modelada por su formación en periodismo y comunicación. Con casi seis años de experiencia en la dirección de la Biblioteca Legislativa y la Biblioteca General del Congreso, Vázquez Valdez ha integrado con eficacia sus conocimientos en comunicación para promover y difundir los acervos de estas bibliotecas nacionales. La directora enfatizó la importancia de estos fondos bibliográficos, no sólo en términos de conservación, sino también en la generación de proyectos culturales que faciliten su acceso público. Además, Vázquez Valdez detalló cómo sus experiencias previas en la edición y traducción, respaldadas por becas del FONCA y otros organismos, han sido cruciales en el desarrollo de su carrera literaria y editorial. Subrayó el rol esencial de las bibliotecas en la preservación del patrimonio cultural y en la promoción de la diversidad, y abogó por una colaboración más robusta entre el sector gubernamental y privado para potenciar eventos culturales internacionales, tales como el II Encuentro de Poetas Iberoamericanos. Estos eventos, según la directora, sirven como importantes plataformas para el intercambio y la cooperación cultural entre distintas naciones.
- Como escritora multifacética y con una vasta experiencia en periodismo y comunicación, ¿cómo logras integrar estas disciplinas en tu labor como Directora de Bibliotecas de la Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión?
La experiencia de dirigir durante casi seis años las Bibliotecas de la Cámara de Diputados —la Biblioteca Legislativa y la Biblioteca General del Congreso de la Unión— ha sido profundamente enriquecedora, entre otras cosas porque se ha integrado a lo que aprendí y desarrollé a partir de mi licenciatura en periodismo y comunicación. Esa experiencia ha sido muy útil para llevar a cabo, en este periodo, numerosos proyectos de difusión cultural de los acervos de estas Bibliotecas.
Esto ha resultado de gran importancia dado que la Biblioteca del Congreso es una de las tres bibliotecas depositarias de la nación, es decir, junto con la Biblioteca Nacional y la Biblioteca de México, es una de las tres únicas bibliotecas de México que reciben Depósito Legal, esto es: por ley cada una de estas bibliotecas debe recibir dos ejemplares de todo lo que se edita en la nación. Esto requiere difusión y proyección en los medios, por lo cual lo que aprendí en la licenciatura se integró a esta necesidad de comunicar lo relacionado con el tema.
Además, los grandes acervos de ambas bibliotecas son realmente formidables, y es importante difundirlos y darlos a conocer, que no permanezcan en el olvido y en la penumbra. Mi experiencia anterior me ha apoyado para generar, a partir de esos tesoros que pertenecen a la nación, una difusión cultural de los acervos que antes apenas existía, y que se ha decantado en la realización de cientos de cápsulas, cursos, seminarios, conversatorios, presentaciones de libros, conciertos, entrevistas, coloquios, programas temáticos, ediciones, videos, etc.
- Con una formación académica tan diversa en periodismo, diseño editorial y crítica literaria, ¿cómo crees que ha influido esta formación en tu desarrollo como escritora y editora?
Mi formación se ha ido integrando en un fractal, a lo largo de mi vida, que se ha orientado, desde el origen, desde mis primeros estudios, a la escritura y a los libros, que han sido el objetivo para todo lo que he estudiado —la licenciatura en periodismo y comunicación, la maestría en diseño y producción editorial y en edición, el doctorado en teoría crítica, y ahora una maestría que estoy concluyendo en bibliotecología—, y también para lo que he ejercido de manera profesional.
La influencia de todo esto en mi desarrollo ha sido determinante, tanto para mi escritura como para mi ejercicio como editora.
- Has sido becaria del FONCA, de la Secretaría de Cultura, y has recibido apoyos del Fideicomiso para la Cultura México-Estados Unidos de América. ¿Cómo han contribuido estas experiencias a tu carrera literaria y editorial?
En el caso del FONCA, el primer apoyo que obtuve permitió editar la primera colección de libros que publicó la revista de poesía Alforja, conformada por cinco poemarios y dos libros de entrevistas. Es un proyecto maravilloso que logró realizarse, entre muchas otras cosas, gracias a la visión y generosidad del querido poeta José Vicente Anaya, y que abrió paso a otras colecciones de Alforja que se editarían después, y que apoyó en gran medida la realización del proyecto de edición de la revista misma.
El segundo apoyo que recibí del FONCA permitió editar gran parte del proyecto de la revista Arcilla Roja, una revista multidisciplinaria trimestral que editamos mi hermano y yo en Zacatecas de 2006 a 2010, permitiéndonos publicar diez números con gran acento en lo visual y en el diseño.
El apoyo que recibí del Fideicomiso para la Cultura México-Estados Unidos en 2004, me permitió viajar por Estados Unidos y escribir el libro bilingüe de entrevistas a mujeres poetas, Voces desdobladas / Unfolded Voices. Gracias a esa beca pude ir a Nueva York a entrevistar a Sharon Olds y a Isabel Fraire, a Albuquerque, Nuevo México a entrevistar a Margaret Randall, y a Naropa, en Boulder Colorado, a entrevistar a Anne Waldman. También entrevisté a Elsa Cross y a Mónica Mansour en México, y la beca me permitió de igual forma editar y publicar el libro.
Finalmente, los apoyos que recibí de la Secretaría de Cultura me dieron los elementos para editar varios libros con el sello MarEs DeCierto, uno de ellos la antología multilingüe Las Lenguas de América, un libro maravilloso en coedición con el Programa Universitario de Estudios de la Diversidad cultural y la Interculturalidad (PUIC) de la UNAM, a partir del Festival de Poesía Lenguas de América (2004-2010), con el impulso fundamental del escritor Carlos Montemayor. Ese libro sería la última compilación realizada por Carlos Montemayor de ese festival inolvidable.
Con los apoyos de la Secretaría de Cultural, también edité un libro de Margaret Randall traducido del inglés al español, y la antología 12 Poetas, preparada por ella misma, que es una muestra de la poesía estadounidense más reciente en ese país, así como el libro Poesía / Poetas, de José Vicente Anaya, y que presentamos en 2019.
La realización de todos estos proyectos me permitió no solamente enriquecer mi experiencia como editora, sino que se sumaron a la valiosa producción de estos autores destacados.
- Como traductora de obras de Margaret Randall y con once libros publicados, ¿cómo seleccionas los temas y géneros que abordas en tu escritura personal?
Creo que cada proyecto me va orientando al siguiente, me da las pistas y las pautas para desarrollar la siguiente veta, a partir de la cual —según ha sido mi experiencia— encuentro las vertientes que prosiguen.
Sin eclipsar muchos otros géneros, de manera definitiva siempre regresa a mí la poesía, es la médula de mi trabajo, el tronco a partir de la cual surgen ramificaciones: escritura, lectura, edición, investigación, traducción, entrevista, ensayo, etc.
- Trabajaste como editora en la revista GMPX de Greenpeace, en el Grupo Editorial Santillana, y en la Academia Mexicana de la Lengua, y fuiste miembro del consejo editorial de la revista Alforja, ¿cómo ha influido tu experiencia en el ámbito editorial en tu perspectiva sobre el panorama literario actual?
Más allá del conocimiento intrínseco, la experiencia como editora me ha nutrido de manera empírica lo que sólo habría comprendido de manera teórica. En Greenpeace, en Santillana y en otras editoriales pude acercarme a temas multidisciplinarios, autores, perspectivas más allá de lo literario; en la Academia Mexicana de la Lengua desarrollé un conocimiento ecdótico y pude adentrarme con especialistas en la edición crítica y la filología, y tener otra visión del panorama literario actual.
Y en otros proyectos, especialmente en Alforja, me acerqué a muchos autores, especialmente poetas, durante los 11 años que participé en el proyecto de manera cotidiana, desde 1997 a 2008, y de manera ininterrumpida, al apoyar en la realización de 45 números trimestrales monográficos, y en la edición de numerosos libros que también fueron parte del proyecto editorial. Alforja fue para mí una escuela intensiva, no sólo acerca de poesía y literatura en general, también lo fue para acercarme a ese panorama literario, y también fue una escuela en el aspecto humano, y para establecer vínculos entrañables de por vida, con muchos de los poetas y escritores involucrados.
- ¿Cuál consideras que es el papel de las bibliotecas y archivos en la promoción de la cultura y la preservación del patrimonio literario y documental?
Las bibliotecas y los archivos tienen un papel único y fundamental en la preservación de la memoria. Son los espacios que tienen las herramientas, la visión y la orientación hacia la conservación del patrimonio literario y documental. Es ahí donde residen las huellas del pensamiento humano, y es en el libro donde tenemos la invención perdurable que ha conservado la imaginación, la creación, la expresión de lo que somos. La imprenta es un invento tan importante para la humanidad como lo han sido la rueda o el arado, y ahora, a la luz de todos los cambios tecnológicos, el libro no ha perdido su prevalencia, al contrario, se ha reafirmado como objeto perdurable para esa preservación de la memoria, y que hasta la fecha, ningún dispositivo digital ha podido superar, pues todos los formatos digitales son falibles y sujetos a la obsolescencia, mientras que el libro, y por lo tanto las bibliotecas, permanecen.
En cuanto a la promoción de la cultura, de manera destacada las bibliotecas son los sitios idóneos para dar a conocer y difundir, más allá de sólo resguardar los acervos. Las bibliotecas no son sitios inertes, son sitios vivos, óptimos para la reverberación de la cultura y la proyección de los libros.
- ¿Qué temas literarios o culturales destacaron durante el Conversatorio: 2° Encuentro de Poetas Iberoamericanos en la Biblioteca General del H. Congreso de la Union y cuál fue la dinámica de participación de los poetas Zel Cabrera, Evodio Escalante, Celerina Sánchez y Arístides Luis?
Efectivamente, en julio se presentaron, en la Biblioteca del Congreso, cuatro poetas en el marco del Encuentro de Poetas Iberoamericanos, y en el marco del programa “Viernes Cultural en la Biblioteca del Congreso”, organizado por el Espacio Cultural San Lázaro. Este conversatorio fue presentado y coordinado por la poeta Carmen Nozal, para dar a conocer la realización próxima del 2º Encuentro de Poetas Iberoamericanos.
Fue un evento muy interesante, pues cada uno de los poetas expresó su opinión acerca del encuentro, y también compartió un poema. La diversidad de lo compartido fue sin duda complementaria, se estableció un diálogo no sólo de perspectivas, también de poéticas, que enriqueció el encuentro, y que fue una puerta de entrada para el evento próximo.
- ¿Cómo crees que eventos culturales internacionales como el Encuentro de Poetas Iberoamericanos pueden fomentar la cooperación entre diferentes países en el ámbito literario y cultural?
Los eventos culturales internacionales, y de manera destacada el Encuentro de Poetas Iberoamericanos, son de gran relevancia para nutrir y cultivar posibilidades de intercambio y vinculación que de otra forma no existirían. Es gracias al esfuerzo, la generosidad y visión de poetas como Carmen Nozal, que estos espacios existen, y propician que poetas de distintas generaciones, orígenes, estilos, géneros, etc., pueden encontrarse, escucharse entre sí, compartir. Su existencia misma ya es una posibilidad muy valiosa para fomentar la comunicación e intercambio cultural entre muchos países.
- Considerando tu experiencia como Directora de Bibliotecas en la Cámara de Diputados, ¿cómo podrían estos espacios promover la diversidad cultural y literaria que se celebra en eventos como el Encuentro de Poetas Iberoamericanos?
Las bibliotecas en general, y espacios culturales similares, convergen de manera natural con eventos como el Encuentro de Poetas Iberoamericanos, por la coincidencia de sus objetivos. Son espacios idóneos, no sólo para promover, también para ser los lugares en los cuales se realicen estos eventos. De manera destacada, las bibliotecas son los sitios en los cuales se resguarda la obra que se presenta en estos encuentros, por lo cual los dos ámbitos son parte del mismo conjunto cultural y literario.
- En tu opinión, ¿cuál es el papel de las instituciones gubernamentales y el sector privado en el apoyo a eventos culturales internacionales como el Encuentro de Poetas Iberoamericanos dirigido por Carmen Nozal?
Considero que tanto el ámbito gubernamental como el privado deberían ser más activos en el apoyo a eventos culturales que se realizan con la generosidad y la visión de fomentar el encuentro, la colaboración, la expresión, y en definitiva la creación literaria. Estas iniciativas florecen con gran esfuerzo, y sin duda podrían ser mucho más potentes con una colaboración interinstitucional. Los frutos de este florecimiento, finalmente, son para quien se acerque a disfrutar de ellos, sin ningún tipo de distinción o privilegio.
Agosto/2024-CDMX

Maximiliano Cid del Prado (Ciudad de México, 1994).
Licenciado en Lengua y Literaturas Hispánicas (UNAM). Ganador de los IX Premios Deza de Poesía (Toledo, España). Finalista del concurso de poesía “Castello Di Duino” (Italia). Ganador del XXI Premio Literario “Naji Naaman” (Líbano). Director editorial de Revista Literaria Taller Ígitur. Fundador y director de la Congregación Literaria de la CDMX. Miembro del PEN Club México. Title of Honorary Member of Maison Naaman pour la Culture. Periodista independiente.
Fotografías: cortesía de María Vázquez Valdez y Maximiliano Cid del Prado.







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