Poemas por Palestina

De Carlos López

Quiero dormir en los brazos de mi madre.
Zain Youssef Mhana

¿ACAECE LA MUERTE SOBRE LA MUERTE?

A un niño palestino desenterrado
de los escombros después de tres semanas,
los sionistas le mataron a su madre
en el campo de refugiados Nuseirat,
Gaza. Desde hace meses, todas las noches
iba a su tumba a dormir abrazado a ella.
Hoy ya no la encontró. Volaron los cadáveres;
el ejército bombardeó el cementerio,
trascabos borraron el polvo del polvo.
No sabe dónde está enterrada su madre,
no puede decirle palabras de amor
mientras se duerme, solo le habla a la luna.


CATÁSTROFE

Los israelíes dicen
que todos los palestinos
son terroristas y seres
de la oscuridad y bestias
humanas. En ese espejo
se reflejan los dementes
genocidas que asesinan
por placer, los que dicen
que el ejército sionista
deberá matar a todos
en Gaza, a los inocentes,
a cualquiera que se encuentren
en el camino. Traspasan
los corazones de ancianos,
niños huérfanos, mujeres
parturientas. Organizan
tours a campos de exterminio
para ver el estallido
infernal de sus cohetes,
para bailar mientras vuelan
cadáveres en la noche.
Se mueven con frenesí
obsceno mientras sus bombas
revientan del otro lado.
Invocan a Dios, bendicen
las balas con que masacran.
Llevan setenta y siete años
tratando de exterminar
al pueblo de Palestina
que lucha todos los días
por sobrevivir en paz,
que desde su raíz profunda
resurge. No pasarán.


LA DANZA ACIAGA DE LOS NÚMEROS

«Realicé una amputación
en un hombre vivo, despierto
y consciente, sin anestesia.
Una niña de 9 años
con la cara llena de metralla
me dijo que si estaba en el cielo.
Creía que ya estaba muerta»:
doctor anónimo que opera
bajo el ruido de los misiles.

30 mil millones de dólares
para matar 40,000
niños inocentes y más
de 30,000 viejos, mujeres,
y borrar Gaza de la tierra
predestinó Estados Unidos,
el superpolicía del mundo,
el garrote abyecto, fascista,
para el genocidio del siglo.

1948,
con el abandono del último
soldado sajón de la tierra
ocupada por el imperio,
Gran Bretaña creó a Israel,
que de «pueblo elegido de
Dios» pasó a ser el más odiado,
el más terrorista de toda
la historia de la humanidad.

2024, año de
la ignominia, Occidente se une
para acabar con Palestina;
Gaza es en un gran cementerio;
la inmensa máquina de muerte
destruye más que la Segunda
Guerra Mundial, lanza más fósforo
blanco y misiles que en Vietnam:
86,000 toneladas.

Una madre le habla al cadáver
de su niño. Con tiernas frases
y besos en los ojos, lo llama;
le suplica que se levante.
Le pide al doctor que le aplique
suero, le dice que está vivo,
que sólo sueña. Sus palabras
se pierden entre bombas, balas;
se incendian en la soledad.


GENOCIDIO NAVIDEÑO

Al pesebre palestino
en vez de esferas lo adornan
bombas de fósforo blanco.
Las estrellas de Occidente
bajo la luna de Oriente
son de muerte; los cohetes,
aviones, tanques, misiles
han matado 30 mil;
10 mil niños que no fueron
dioses ni ángeles ahora
son mártires de la franja
de Gaza, la inmensa cárcel,
la más grande del planeta,
bañada en sangre, inundada
de cadáveres al aire
libre; escuelas, hospitales,
casas, refugios destruidos:
todo el país agoniza.
Los sionistas de Israel,
con los Estados Unidos
y Europa se condecoran
con cruces. Malditos sean
entre todos los malditos.


Carlos López (Guatemala, 1954).

Obtuvo los títulos de maestro de educación primaria urbana en el Instituto Normal Mixto Rafael Aqueche, de licenciado en lengua y literaturas hispánicas y en estudios latinoamericanos, y el grado de maestro en letras en la Universidad Nacional Autónoma de México. Estudió las licenciaturas de derecho y de ciencia política en la Universidad de San Carlos de Guatemala e historia en la UNAM.


Fotografía: Carlos Adampol Galindo

Más popular

Dejar un comentario