De Tony Peña


MI CUERPO SIGUE TEMBLANDO

Desde esta fría celda
-espacio que hoy ocupa mi cuerpo-
lúgubre y oscura
busco en mi interior la idea del tiempo
batallo inútilmente contra la ansiedad y el miedo
el terror es una huella tatuada desde siempre
el fantasma de un amigo deambula
en todo momento
este corredor de la muerte…
Se escuchan voces y murmullos de pasillo
chirridos de cadenas, rejas, puertas
el sonido sin esperanza
de las llaves que golpean los barrotes de la celda
el goteo sutil del lavamanos
se vuelve infierno
acá adentro el silencio no existe…
He aprendido a sentir en la oscuridad
el frío del concreto
he palpado con mis dedos la textura del ladrillo
las grietas del piso
y lo frío del metal que me acompaña…
He imaginado con escalofríos
día a día
que mi memoria solo es un celuloide
celuloide del martirio y la tortura
que me recuerda a los cazadores de las sombras
a Salvador del Mundo y su régimen de excepción
y sus muertos por tortura
golpes
asfixia mecánica por estrangulación
la muerte por falta de atención
a padecimientos mortales
me recuerda a Israel y su Masacre de la harina
los niños secuestrados en Palestina
la gente en Gaza
a una tal Italia Méndez
y las latas de Zyklon B en pleno frío de Auschwitz…
Mi memoria sobrevuela al escafismo del Imperio Persa
el Águila de sangre que vanaglorió al vikingo
la rueda
la garrucha
amputaciones de manos
ejecuciones en la hoguera
empalamientos
ahorcamientos
autorizados por el Papa Sixto IV
bajo el manto sepulcral de la herejía…
Y sigo aquí
la tortura sigue tan viva como siempre
espero un milagro inesperado
y mi cuerpo sigue temblando
sigue templando
como temblaba antes…

LA MUERTE

En la muerte no hay respuestas
solo existe su silencio
que se respira en todos lados
solo el instante preciso
las sombras del mundo
donde el aire enmudece
la palpitación que ahora se percibe 
el viento que mima la piel
la luz que aún se refracta
y se desliza como un susurro
que todo derriba
con su manto oscuro
y su ligero paso… 
No hay muros
que inhiban
su transición profunda
ni riquezas
que valgan en su cosmo
su abrazo frío no distingue
ni entre el rey  ni el mendigo… 
Se cierne en la oscuridad
invisible a la mirada
arrasa los mares
de nuestras pasiones
en la rosa marchita
en el río que dimite
en el murmullo del viento
que a veces destroza
e hilvana los hilos
de nuestra propia congoja… 
Pero, ¿es solo el fin o es la nada? 
¿Una fosa oscura quizá o un perpetuo frío? 
¿O será una ruta secreta a otro tiempo?
Ella no tiene rostro
es solo un vacío que transita lento
yace en la raíz reseca del árbol
las hojas
que caen en otoño
la lluvia
que se marcha en noviembre
el eco
de una sonrisa que se apaga
la luz
que se disuelve en la penumbra
y el rocío
diluyéndose en la tierra…
Es el fin
que no entiende de resistencias
ni guerras
es la última línea imaginaria
que nadie traspasa ufano
tal vez no sea más
que un paso necesario
un puente invisible
hacia otra galaxia…
La muerte no espera
y en el claroscuro
de su sombra
la vida
se vuelve
extraordinariamente
urgente…

ABRIL

Abril ha iniciado con sus cigarras de llanto
a enmudecer la noche
Ha empezado el martirio
y la esperada muerte camina hacia al gólgota
un rostro de sangre
una lágrima de perdón
un grito furibundo que se explaya al recuento confuso del latido…
No solo de pan vive el hombre
que debe saciarse además de la palabra
queridos hermanos…
El pan la palabra y el perdón nos acompañan en este Viacrucis
en el que ronda la tristeza
y se esfuma la esperanza…
Así se configura la muerte
conflagrada por un puñado de Iscariotes en escaños
Marías solitarias Magdalenas plañideras
y un fariseo de barro…
Inicia el mes en el que el polvo la sangre y la muerte
se esparcen a los cuatro vientos
se van transfigurando en la ascensión del Elegido…
Abril ha iniciado con sus cigarras de llanto
a enmudecer la rabia
a silenciar las voces
y a callar la verdad…

ISABEL

En memoria de
Ana Isabel Gámez Córdova
-Chabelita-
(San Sebastián,San Vicente)
asesinada el 5 de mayo de 1980,
sobre la carretera Panamericana
a la salida oriente de Villa El Carmen,  
Depto.de Cuscatlán.El Salvador.

Isabel
hermana mía
recuerdo tu rostro blanco
y tu sonrisa
en cada muchacha
que ríe
tu cuerpo cercenado
cada vez
al pasar por El Carmen
tu vida segada por la historia
el odio
y el desquicio…
Te recuerdo
en los años perdidos
donde el miedo creció
en la fragua del herrero
que forjó el acero
tu risa
que era un faro
tu alma
un suspiro
pero el fratricida vino
y tu sueño apagó…
Te recuerdo
bajo el cielo callado
de tardes sin fin
al otro lado de la Quebrada Vieja
caminando con sigilo
a casa de doña Mariana
bajo la sombra de la cruz
del cerro de Los Palacios
por las pilas de La Merced…
Isabel
arrebataron la libertad
que nacía en vos
los ecos de tu voz
aún se sienten hoy
entre sombras y huellas
nos quedamos con tu grito…
Era un tiempo de lucha
de voces sin voz
en calles de protesta
tu nombre se oyó
y aunque el viento te lleve
y el tiempo te olvide
tu sacrificio resplandece
donde el olvido se niega…
Isabel
tu historia no se pierde
en el alma de tu gente
tu memoria se extiende
tu espíritu renace
la lucha continúa
y en cada paraje
la fuerza
una pizarra
y unos lápices
aún siguen honrando tu nombre…

VIVIR Y MORIR

Vivir es una fogata lenta
un relámpago
que se enciende
entre las tinieblas
un horizonte
que atravesamos
sin saber qué hay
en el otro paraje…
Morir es el estrépito
de esa fogata
la ceniza
que retorna al viento
el desenlace de un viaje
y el brote de otro atajo…
No hay líneas divisorias
entre sístole y  diástole
solo un pestañeo
un soplo
un balbuceo que dice: “vive muriendo”…
Y así continuamos
viviendo y muriendo
al mismo tiempo
como dos ondinas que emergen
y agonizan en el borde
sin cuestionarnos
tan siquiera
si el océano alguna vez acaba…

TABACO Y CAFÉ

En el humo de un cigarro
y en el sorbo de un café
te pienso,
mientras el tiempo y la neblina se escapan
entre el cerro y el volcán…
En cada voluta dispersa que se esparce
tu silueta frágil y delgada
me asalta…
El humo gris de mi cigarro
se arremolina inquieto
alrededor de mi taza de café
y en el aire denso
se difuminan sin cesar los recuerdos…
En cada bocanada de nostalgia
tu figura se dibuja en la brisa;
y en el murmullo del viento
se deja escuchar tu voz
musitando mis ocho letras…
En el humo de un cigarro
te encuentro;
en cada exhalación
te libero;
en cada sorbo me marcho
al ocaso
con mis maletas
y miserias
liberado como albatros
de alas tristes
y alma de marinero ausente…
Así,
en el humo de un cigarro
y en el sorbo de un café
te nostalgio;
mientras en cada inhalación
mi cigarro
se vuelve solo cenizas…

FRENTE A UNA MUJER

Cuando un hombre se inclina
a los pies de una mujer
susurra secretos
en todas sus tonalidades;
murmura jadeos de fuego y luz
que incendian
horizonte y regazo
entre los sueños que calla…
La tarde
y una mujer
se desnudan,
lentas y serenas,
desbordadas
de cielos en llamas
y pinceles de sombras;
sus caricias pintan
naranja y violeta
en la piel de la tierra
que respira
y siente…
Las sombras y una mujer
despiertan suaves,
arrullan los campos,
bañan los mares;
mientras tanto
la brisa recoge sus alas
y el tiempo
se despliega en cenizas…
Hombre, sombra y tiempo
son una oda intensa,
una elegía
entre la luz y los sueños
una promesa;
son un atardecer
eterno y fugaz,
inclinados
frente a una mujer…


Tony Peña (Santa Ana, El Salvador)

Catedrático universitario,Gestor cultural y Poeta. Ha publicado los poemarios: “Poemas cortos para reír en paz”(2007),“Desde mis entrañas y otros poemas”(2010), “Quimérica poemia”(2018),“Margarita después de la lluvia”(2020,”Sangradas escrituras”(2021). ”Cryptotown”,“PostMórtem” y ”Gabriela germinó inesperadamente como un paracaídas colmado de flores”(Poesía inédita)Ha sido invitado a Encuentros y Festivales de poesía en Centroamérica,México,Cuba,Puerto Rico,República Dominicana,Argentina y España;en este último país,ha participado en el Encuentro de poetas hispanoamericanos celebrado en Salamanca en sus ediciones XXII y XXVI; además, en el V Festival de la cultura y la poesía Latinoamericana realizado en Hospitalet de Llobregat,Barcelona.


Fotografía: Cortesía del autor.

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