De Carmen Rojas Larrazábal
DISCURSO DE LA MANO VACÍA
Mi mano vacía finge ser una mano vacía,
las preguntas de mi sombra fingen ser preguntas de otra sombra.
Los jardineros de la noche se han quitado
el compromiso con su máscara y se asoman desnudos
frente a otro resplandor de esos que sobreviven
en el invierno.
El país que recorremos descubre que todos sus habitantes
son sepultureros de la última palabra,
traficantes subterráneos, pactos probables.
Al fin y al cabo ya no se quién habita los pantanos
del asombro. Parece la palabra de otro cuerpo
que se hunde, mi mano vacía que se hunde
y ya no puedo resistir el adiós.
POEMA SOBRE UNA PARED QUE SE DERRUMBA
Eran palabras de la sombra
detrás de los testigos amalgamados
que ahora sobreviven
en esta pared que se derrumba
sin poder hacerme a un lado.
Avanzada la noche sobre el país
que giraba su pólvora sobre mí,
decidí soltar los pies
de sus garras giratorias.
Quería dar los primeros pasos
hacia la luz,
dejar la guarnición de cicatrices
en la tierra. La madrugada se puso
de pie mientras vendaba
los ojos para salvarme.
GOTEA EL TIEMPO
Gotea el tiempo dentro de la madrugada,
despertamos con la humedad de sus ondas atravesando la
superficie del día,
atravesando el desamparo en su luz más íntima,
atravesando la superficie del dolor.
Demasiado tarde, diría Murakami,
en un silencio de rodillas,
ante la grieta irrespirable de la despedida
donde hoy eres sin mí.
Allí se mide el tiempo,
en la sombra o el recuerdo
que llega para arrodillarse
junto a ti, sin cuerpo, sin abrazo, sin voz,
y ubicarlo así en las cavidades del aire,
en el oráculo de un tren
que ha partido sin decir palabra,
aunque siempre lleguen
demasiado tarde.
REGRESAR A CASA
Cada día dobló su camisa de algodón
y fue preparando en una caja
los restos del viaje
hacia rumbos no registrados
en la brevedad.
Llegaré descalza de madrugada
cuando las voces sean sinónimo
De las hijas de Canaán.
Empujo sus nombres
por toda la amnesia de las calles
que dan al cementerio.
Me preguntarán por ellos
hasta mis propios sepultureros.
Cubro mi cabeza con los vidrios
de la memoria
después de haber enterrado
a mis vivos y a mis muertos.
NO ESTOY DE PASO
No estoy de paso por esta oscuridad.
A veces pienso que el dolor es mi respiración de turno.
Un tiempo de cenizas que pulsa en esta cicatriz de espuma que me lleva.
Mis pies cumplen por un momento, el largo ritual de la arena, hundiéndose en la penumbra que va quedando del recuerdo.
La angustia se cuelga en la puerta de la casa,
transita por las calles que dan al patio,
Excava sus montañas sin romper mis huesos, mientras que en la cocina, sólo más silencio me espera para cenar, aquí donde Celan trajo una tarde apresurada, una vez más,
su leche negra.
¿Será colgar la sangre del cuerpo y la esperanza, un instante parecido a la nostalgia?
Conozco el apoyo de la cuerda floja
debajo del salto,
me impulsa con frecuencia a otras comarcas.
Mi cuerpo a la intemperie no deja de apostar por el salto, de invocar el salto, de ser el salto prohibido que me salva.
Que dulce, pero que dulce saberme viva y eterna en el tránsito ambiguo de la luz y de la sombra. Saber que en la multiplicidad de mis brazos, también puede acunarse el universo.
Son las 6 de la tarde, de nuevo cruzo el Danubio por debajo del agua,
hora en que estos puentes dividen la ciudad, hora en que también se acerca lentamente
la orilla insular
de la tristeza.
No estoy de paso por estas latitudes,
también las poseo y escribo en sus abismos.
Mis visceras sin código preciso, mis actos, sin código preciso, desaparecen en el rompecabezas de mis ojos.
Me miro descalza y hace frío.
Habito la fila de lo inhabitable
Y dejo atrás todo lo que augure
el equilibrio.
Carmen Rojas Larrazábal (San Sebastián de los Reyes, Venezuela)
Poeta, gestora cultural y antóloga. Posee especializaciones en Literatura inglesa, chicana y afroamericana. En el 2010 crea Artepoesía por La Paz en Estados Unidos. Durante el 2021, crea El Arco & La Flecha Editores, editorial dedicada a la poesía. A principios del 2022, Carmen crea el Premio Internacional de Poesía Sor Juana Inés De la Cruz. En Abril de 2023, su organización, ArtePoesía por la Paz, crea el Festival de Poesía, La Palabra en Libertad, espacio virtual de poesía moderado por Daisy Zamora y Carmen Rojas Larrazábal. 2024 co-funda el Premio Hispanoamericano de Poesía José Carlos Becerra “El otoño recorre las islas” Funda el evento presencial de poesía Caza de Palabras, en Salem, Oregon, 2024. Ha publicado varios poemarios: Confesiones de la ausencia, Fracturas del Silencio entre otros. Finalista en el Premio Internacional de Poesía María Rosal, (España), 2024, con el poemario El tren de las cosas perdidas, el cual será publicado por Valparaíso Ediciones, España. Co-antóloga de Tres veces tu sombra, antología de Raúl Zurita, junto la doctora Elisa Munizza, 2023. Co-antóloga de Desordenando el aire, antología de Eunice Odio, junto a Javier Alvarado, 2024. Antóloga de A cada quién la vida, antología de Daisy Zamora, 2024. Co-antóloga de Todo es Víspera, antología de Ida Vitale, junto a la poeta María Ángeles Pérez López, 2024. Participó en el Festival de Poesía de New York, a través de la organización Poeta en Nueva York, Governor’s Island, 2025. Poemas suyos forman parte de la antología Animal Neobarroco, una muestra contemporánea de este estilo, compilada por Luis Manuel Pérez Boitel, Cuba. Miembro honorario de la Asociación de Escritores de México.
Fotografía: Cortesía de la autora.







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