De Rasem Al-Madhoon
راسم المدهون
البلاد التي تنام في مقبرة
تصحو عادة مع الشمس
تمسح عن عينيها أحلام ليلتها السابقة
وتنتظر موتا جديدا
ترتبه على هواها
هنا مرقد للصغار
هنا للصبايا
وعلى يمين رقدتها يتسلى الأموات الكهول
بحكاياتهم المعادة
عن بلاد تنام في مقبرة
وتصحو عادة مع الشمس
البلاد التي صارت فجأة مقبرة
كانت فيما مضى بلادا
وكانت المقبرة عند أطرافها
كيف زحفت المقبرة تلك وئيدا وابتلعت المدينة
وصار سكانها عائلة واحدة ؟
البلاد التي صارت بلا شمس في الظهيرة
خبَأت شمسها في أكفان سكانها
وانحنت ترش الضوء
قليلا
قليلا
على العابرين
الآتين من موت ضل طريقه
وأفلت ضحاياه
وانحنوا يفتشون التراب والهواء
عن بلاد كانت هنا
ربما يعيدوا ترتيبها
حجرا حجرا
وطفلا طفلا
وربما يقصوا على الأطفال حكاياتهم
بكلمات قليلة
كي يناموا ساعة
أو بعض ساعة
وينهضون في اتجاه الحجارة-
يعيدون تركيبها
حجرا حجرا
ويشعلون حول حجارتها النار
والأغاني :
أيتها البلاد التي لنا ..
أيتها البلاد المقابر
لماذا كلما نبت في ساحاتك طفل
تأخذينه إلى وتدخلينه التجربة ؟
بيوتك المطفأة
والمسكونة بالموتِ
País
El país que duerme en un cementerio
suele despertar con el sol,
se limpia de los ojos los sueños de la noche anterior
y espera una nueva muerte
que acomoda a su antojo.
Aquí, una tumba para los pequeños,
aquí, para las muchachas,
y a la derecha de su lecho los muertos ancianos se entretienen
con sus historias repetidas
sobre un país que duerme en un cementerio
y suele despertar con el sol.
El país que, de repente, se convirtió en un cementerio
alguna vez fue un país,
y el cementerio estaba en sus afueras.
¿Cómo reptó aquel cementerio lentamente
hasta tragarse la ciudad
y convertir a sus habitantes en una sola familia?
El país que se quedó sin sol al mediodía
escondió su sol en las mortajas de sus habitantes,
y se inclinó a rociar la luz
poco a poco
sobre los transeúntes
que llegaban desde una muerte
que había perdido su camino
y liberado a sus víctimas,
e inclinados buscaban en la tierra y el aire
un país que estuvo aquí,
quizá para volver a ordenarlo
piedra por piedra,
niño por niño,
y quizá contar a los niños sus historias
con pocas palabras
para que duerman una hora
o parte de una hora,
y se levanten en dirección a las piedras,
reconstruyéndolas
piedra por piedra,
y encendiendo alrededor de ellas el fuego
y las canciones:
Oh país que es nuestro…
oh país cementerio,
¿por qué cada vez que brota un niño en tus plazas
lo tomas y lo haces pasar por la experiencia?
Tus casas apagadas y habitadas por la muerte
Rasem Al-Madhoon (Palestina, 1948)
Poeta y periodista nacido en Al-Majdal, y desplazado siendo niño a Gaza. Vivió entre El Cairo, Damasco y Nicosia, y trabajó en el periodismo palestino y árabe desde principios de los años setenta, entre ellos en la Radio de la Revolución Palestina y en destacados periódicos y revistas como Al-Hayat y Palestina Al-Thawra. Es considerado uno de los poetas palestinos de tono sereno, cuyas obras combinan la nostalgia, el exilio y una visión profundamente humana. Entre sus poemarios se encuentran: Pájaros de rosas, Cuaderno del mar, Lo que no dijo la memoria, Donde el mediodía en su torre y Duerme para que sueñe. Actualmente reside en Siria y escribe en Al-Araby Al-Jadeed.
Fotografía: Cortesía del autor.
Traducción: Fatma Naazal.







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