De Brigidina Gentile


A caballito


papá me llevaba a caballito
en el mar que se hacía profundo
papá me llevaba a caballito en el azul
tan hondo
papá caminaba, se hundía
seguía andando
no me lo había dicho
que me tapara la nariz
y yo tenía miedo
de ese inmenso redondo
que se vuelve índigo y no muere
y tengo miedo aún
de ir… abajo

Sobre el alba


Mujer, tu cuerpo quisiera acariciar
sentir tus líquidos calientes fluir
llevarlos a mi boca y beber
no te encontré en la playa
nadabas entre los corales
han cortado tu corazón y sangras
en la arena mojada
crecerá la flor de tu maldición
impuro, impúdico, impávido amor
cada noche muere
sobre el alba
tu nombre

El extraño sabor


cumbres nevadas
se alzan
majestuosas
en este
verano bastardo
que tiene
el extraño sabor
del agua termal
en cuyos vapores
pago la pena
de ser
un cuerpo
aún
en flor

Volverás y


volverás y
me encontrarás dormida
con esa extraña sonrisa en los labios
esa expresión
de beatitud triste
te desvestirás deprisa
buscando solo
por unos momentos
ese poco de calor que
un cuerpo dormido e inerte
puede dar
y ya estarás dormido
no sabrás que
hablé de ti
hasta hace unos minutos
antes de tu llegada
no sabrás que
me reí de ti solo
un instante antes
de que volvieras
nunca sabrás que
esa sonrisa de beatitud triste
es mi beso de buenas noches
para ti
que ya no existes para mí

Circe o Calipso


de pensar en ti
no dejo
de sentir el calor de tu piel
tampoco
y tu olor
exaltado por este
calor africano
lo llevo pegado al cuerpo
allí donde tu estas aún es día,
aquí la tarde rápidamente cae
tengo un filete que me espera
con una copa de vino y
un pobre Cristo solo
que mendiga compañía
mientras tú esperas en silencio la hora
para llamar a los fantasmas
de nuestro amor herido
entre los brazos de Circe
o quizás
los de Calipso

Malena


Sobre las notas
de este tango
bailo sola
y en el espejo
frente a mí
desnuda me acaricio
pero no me quiero
si me quisiera
aunque sea un poco
ya no estaría más aquí
esperándote
es una historia triste
como este tango
pero el tango no es triste
es otra cosa
y ahora aquí
yo no soy triste
soy otra cosa

Agua


agua
para quitarme de encima
este día barato
y tragarme la píldora azul
de tus caricias
agua
para limpiar
mis apuntes desordenados
y borrar
las mentiras que me cuento
cuando tú no estás
agua
para quitar la sed
a esta maldita primavera
que me empuja a salir
de tus ojos de invierno


Brigidina Gentile (Italia)

Italiana de nacimiento y mexicana por adopción; su escritura se nutre de las tradiciones culturales, lingüísticas y simbólicas de ambos territorios. Poeta de la introspección, su obra indaga en el deseo, la memoria y el cuerpo como espacios sagrados de experiencia y significación. Formada en antropología, traducción y literatura, transita entre lenguas y estaciones, siempre atenta al ritmo secreto de lo cotidiano. Mitologías del deseo constituye una pequeña muestra de su universo poético, donde lo íntimo se reconfigura en clave mítica y lo mítico se vuelve gesto confesional. Su poética afirma una fe en la belleza que hiere y en las palabras que no solicitan permiso, sino presencia. Más sobre su trayectoria como escritora, poeta y traductora puede encontrarse en su casa digital: http://www.leteledipenelope.com


Fotografía: Cortesía de la autora.

Más popular

Dejar un comentario