De Julybeth Aparicio

Por calles viejas suena el carretón,
chirria el hierro en noches de quebranto
y cada piedra deja un eco santo
que anuncia al alma su liberación.
Nadie lo ve, mas siente el corazón
que el viento arrastra un lamento y un canto,
dicen que lleva en su carro el espanto
y en sus cadenas duerme una oración.
Cruza el silencio, al borde del camino,
buscando al justo, al triste o al perdido,
que en su camino hallara su destino.
Mas no es castigo, es paso merecido,
la muerte guía su andar, fiel peregrino
y da al final descanso afligido.
Julybeth Aparicio (San Sebastián, Aragua, Venezuela, 2009).
Estudiante del 5to. Año de bachillerato en la U.E.N “Wenceslao Casado” y perteneciente a la Escuela Nacional de Poesía “Juan Calzadilla”.
Fotografía: Cortesía de la autora.







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