De Chary Gumeta


Yo seguí el tiempo de la palabra
el tiempo de la sombra devorada por el fuego.
Mire un futuro sobre mis manos
soñaba con un pequeño mundo
donde las heridas dejaban de sangrar
al cruzar las llamas del infierno.
Pero hui por laberintos oscuros,
alejándome del horizonte
donde se levantaba tu figura.

Es cobardía -me dije-
No, solo es un corazón
cuidando una cicatriz en carne viva.

Y me alejé a morir en vida
bajo el crepúsculo de los días.

YO FUI ELLA

Sólo era una muchacha
que soñaba algo diferente,
algo sencillo,
cristalino,
como esa canción
que sonaba constantemente en mi cabeza.

Sólo era esa chica
que abrazaba a sus hermanos,
a su madre diariamente
antes de irse al trabajo.

Sólo fui esa,
que un día salió de casa
y desapareció en silencio,
sin dejar huella
ni humano que la viera por última vez.

Esa joven que soy yo,
hoy camina en solitario
entre una multitud que no escucha sus gritos,
una sombra para los extraños,
un llanto constante para mis padres.

Soy un ruido pertinaz
que taladra los sentidos de mi madre
y una lágrima furtiva
en el rostro de los que me amaron.

Nunca aprendí a estar ausente,
no pude acostumbrarme
a residir en aquel camino solitario
donde es mi nueva casa.

Mientras papá insista
permaneceré latente,
esperaré a que me encuentre
aunque ya no sea la misma.

Esta mañana
escuché a lo lejos el silbido de las balas,
yo miraba por la ventana
el vuelo tranquilo de los pájaros.

JADE

Jade,
en tus ojos
se refleja el volar errático de las golondrinas.

Las flores que adornan tu cabello
Se han marchitado,
tu voz solo es el eco del pasado.
Jade, te miro de repente entre la gente,
como una sombra que juega con la mente
ansiosa a que lo siga a ningún lado.

Jade querida,
insisto en que te veo y no apareces
solo es el recuerdo y la mente encendida
que te llama sin que tu aparezcas.

Bisabuela mira asombrada tu presencia
y no da crédito de tenerte a su lado.
Ella junto a sus muertos te rodean sorprendidos,
tocan tu rostro, tus cabellos y tus ojos,
quieren devolverte al lugar donde perteneces
imposible Jade,
tu lugar ahora es junto a su manto
recogida a su regazo
mientras llegan a entenderse;
en tanto tú,
esperarás ansiosa la llegada de ese día
en que recibas a los tuyos
y tengas tu propia fiesta,

Te quiero Jade.

Son mis huesos el despojo último
de mi paso por este mundo.

La herida sobre la tierra
llora en cada rostro ausente,
en cada diminuto recuerdo
que se esfuma contra las piedras,
se diluyen en la ausencia del insomnio
dentro de las cuencas abiertas
que guardan imágenes de antaño.

Pasaran los años y mis huesos blanquecinos
envejecerán antes de ser encontrados.

Si alguien pasa a un lado
y reconoce mi extinto esqueleto
quisiera hablar con él,
decirle que lamento haber huido de casa,
hablarle en mi lenguaje de sueños no cumplidos,
de mi historia adolescente
y de mi tonta inconformidad con las reglas de la casa.

Esta distancia incierta
de la línea que rodea mi pasado
es tan delgada
que se rompe con la indiferencia de la queja.

Nadie dijo mi nombre
se perdió en la niebla de los años.

ALUCINACIÓN II

La muerte,
es el principal atractivo en el circo del verso;
abre las puertas del abismo con sus manos de discordia.
Es un animal sin adiestrar
al que le han puesto precio;
tal vez en la esquina lo compren
como cemento para inhibir la mente
sobre el oleaje de una sensación extraña.
Ya no importa si el pensamiento es aleccionado
o falsificado con una fecha de vencimiento.

Su presencia es alivio para el desconsuelo.

Un beso en la mejilla es la marca
para entrar en la ciudad sin horizonte.

Los ladridos de la madrugada
me despiertan del letargo;
he olvidado como llegué a este lugar
solitario y frio,
escondite del monstruo que derrama su amargura
y restriega su locura sobre mi rostro,
en este lugar las señales de vida ya no existen.

Todo es desolación
un páramo olvidado
donde nunca nadie escarbará la tierra
para buscar la mirada huérfana
de una desaparecida.


CHARY GUMETA (María del Rosario, Velázquez Gumeta, Chiapas, México).

Escritora mexicana contemporánea conocida por su estilo innovador y emotivo. Su poesía a menudo explora temas como la identidad, la memoria, el amor, la naturaleza y la condición humana. Ha publicado varios libros de poesía, los más recientes UN LUGAR SIN VOZ Y SIN ACACIAS (El Pez Soluble, El Salvador, 2024) y AL MOMENTO DE TU MUERTE ATÉ UN HILO ADENTRO DE TU CUERPO (Órbita Editorial, Guatemala, 2025) ha ganado fondos de publicación en México y otros países; y recibido reconocimiento por su contribución a la literatura mexicana. Su poesía es considerada una voz fresca y auténtica en el panorama literario actual a nivel Nacional e Internacional. Siendo una digna representante de la Cultura Chiapaneca y de la poesía mexicana ante el Mundo. Asimismo, Dirige el fanzine YOMORAM JAYATZAMÉ que difunde y promueve la poesía hecha por mujeres y como material de lectura. Es directora del FESTIVAL MUNDIAL DE POESÍA CONTEMPORÁNEA SAN CRISTÓBAL y Coordinadora en el Festival Multidisciplinario Proyecto Posh de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas.


Fotografía: Cortesía de la autora.

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