De Venus Ixchel Mejía
Onomástico
III
Se me escurre el tiempo
en cada cabello
hasta la punta de mis años,
en el cauce de los días en mi piel.
Amamos la vida
como animal de caza,
no como árbol
que se entrega a la nomenclatura
del viento
y a la brevedad de los pájaros.
Se me escurren los años,
pero la memoria
vuelve a diario
como un cadáver recién nacido
y sangra.
El hijo que no tuvimos
Los hijos que no tuvimos
Se esconden en las cloacas
Luis Eduardo Aute
El hijo que no tuvimos
sigue tocando en el vientre
arpegios de lana
mientras Saint-Saëns desde el reproductor filtra
mi pétrea mampostería.
Fármacos vigilan mis pasos hacia el armario
donde escondo la primavera.
El hijo que no tuvimos
no pudo estudiar música, ni alquimia,
pero se sienta a la mesa
a la espera de su porción de nostalgia.
Abro puertas hacia la redención,
recorro vultúridas avenidas.
Pongo en mi bolso
territorios insalvables
y busco llaves de mi casa.
Envío correos a la noche,
escurro letras
en el ordenador que es curtiembre
y delirio.
No se acaba el día
si no escucho su lamento de nudo ciego.
El hijo que no tuvimos
nunca tuvo nombre,
ni sitio en la madrugada
para desangrar el silencio.
Hijo nuestro,
pirausta de lágrima iluminada,
melodía no cantada,
te bautizo con el último beso
de la esperanza.
Noviembre
Hoy despierta noviembre
con su obertura de frío,
con su sol astronauta.
Aún cuelga algún verso
cuando abro los ojos,
cuando pienso en los que amo
y la muerte me saluda
con un beso en la frente.
Noviembre tiene una áspera dulzura.
Es un terrón de tiempo,
se desmorona lento en el café.
Noviembre es sentencia,
ya no sabe a profecía.
Talasofilia
II
Vivo
porque el tiempo escribe cartas a la muerte
sobre mis días.
Somos tiempo:
Tiempo que sueña el instante.
No existe la pureza
en las moléculas de su tinta.
Cada ola es un instante
que nos deja su sedimento.
Me aferro al cadáver del día.
A veces mis años
son un alud de cortejos fúnebres.
Al nacer,
el tiempo celebró esponsales
con mi muerte.
Árboles
En esta ciudad de latidos,
los árboles han sido encarcelados
con barrotes de concreto.
Desde mi ventana
veo sus ramas tratando de alcanzar
un temblor de espejo que encierra
el viento dormido.
Por eso,
conservo todavía el retrato de sus hojas
en una hora suspendida;
y duermo sobre el filo de un puñal
hasta que se agota la noche.
Asilo de pájaros
Cada vez que nace un pájaro,
una celda lo engulle.
El tiempo lo lleva
por el claustro de sus entrañas,
por ese túnel vertiginoso de las horas.
La celda ha decorado sus vísceras
con un papel tapiz de cielo.
Allí, el pájaro pierde el habla.
Los fonemas caen de su pico
sin jamás haber sido arrancados del árbol de las
palabras.
Allí, conoce el miedo.
Se le aparece en forma de viento y susurra:
“no existe un apéndice tegumentario que pueda
rozar
la sintaxis de una alborada”.
Por eso, siempre está confundido.
Alguna vez vio un amanecer entre las ranuras,
y de inmediato castigó a sus ojos
por describir un destello.
El cielo todavía lo llama.
********
El asilo mantiene su pacto con el insomnio,
no suelta la aldaba de las horas.
En el principio estaba el instante.
Frente a él, todo parecía eterno.
Luego ocurrió la caída del día,
aves del desvelo hoy someten el aire.
Para entonces, yo estaba en contienda con aquella
penumbra.
los pájaros escucharon mi celo y me hicieron su
concubina.
Ahora estoy contagiada de esporas de vidrio que
bajan por mis entrañas.
Es tiempo de abandonar este asilo que fue mi casa.
Se quedan sus cuerpos en trance, sus vientres
eclipsados de gusanos,
se quedan mis años al filo del instante
con la estatura mineral del llanto.
Venus Ixchel Mejía (Tegucigalpa, Honduras, 1979).
Poeta, narradora, editora y docente. Licenciada en Letras por la UNAH y Máster en Lengua y Literatura Hispánica por la UNAN-León. Cofundadora de la Editorial Ixchel en 2012 y Solsticio Ediciones 2024. Catedrática en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras. Ganadora del primer lugar en el certamen de narrativa breve: “Julio César Anariba” 2017. Su obra ha sido parcialmente traducida al inglés, francés, italiano, tamil, mandarín y garífuna.
Publicaciones: Poesía: Ad Libitum, Editorial Ixchel, 2012; Venus [in] Victa, Editorial Ixchel, 2016; Manifiesto de la Mujer Lobo, Goblin, 2018; Asilo de pájaros, Malpaso/Ixchel, 2022; Talasofilia, BGR, España, 2023; Entelequias, Cölmenart, Costa Rica, 2023; La muerte a tres calles de la memoria, Vocalibus, México, 2024; Ritual de alunizaje, La Chifurnia, 2025. Antologías poéticas: Soles de Media Noche: Antología del II encuentro de mujeres poetas en la cuenca del Papaloapan, México, 2014; Antología Voces de la ANDEH, 2014; Women’s poems of protest and resistance, Honduras (2009-2014) Casasola, EU, 2014; Chamote, una amalgama de voces poéticas de nuestra América, Punto de encuentro, Argentina, 2015; Antología Tratado mesoamericano de libre poética: Ecos Náhuatl, Honduras-México, Goblin, 2015; Voces de América Latina, MediaIsla, EU, 2016, Antología Los Trabajos del Tiempo, Ladrones del Tiempo, Colombia, 2019; Xúnan Kab, poetas hondureñas del siglo XXI, Paradiso, 2019; Levantamos la voz. Antología bilingüe español-garífuna, ANDEH / Paradiso, 2021; Palabra volcánica / Parola vulcanica, Formarti, Italia, 2022. Narrativa: Mujeres al centro. Relatos y ficciones de escritoras centroamericanas. Guatemala, 2019; Historias mínimas, Microficción 2020, Dendro Ediciones, Perú, 2020. Microfantabulosas, Centro de la Cultura Popular Canaria, España, 2021. Antología de minificcionistas hondureñas, Tusca Editores, Argentina, 2022.
Fotografía: Cortesía de la autora.






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