Con un espectro de colores brillantes y una pintura que va de lo abstracto a círculos, bosques, olas que revientan así como el saludo con las manos juntas en agradecimiento o bien, que se vuelven inscripciones de palabras o imágenes como mandalas, la pintura de Liz Reza se convierte en un viaje por experiencias espirituales.
Les invito a recorrer mi mundo lleno de explosiones de color y de palabras dirigidas a la conciencia de quien mira los cuadros.
Definitivamente mi mensaje es espiritual, porque desde que elaboro el trabajo y desde que lo pienso y boceteo cada obra estoy en una meditación, estoy sola, trabajo sola, me envuelvo en mis pensamientos y, desde luego, en la elaboración de la obra. En todos mis cuadros escribo poemas, mensajes, frases breves que le trato de decir al espectador, a la otra parte; yo quiero lograr un diálogo con quien ve mi obra, entre yo como artista y aquella persona que está frente a mí, que lo vea y que tengamos ese diálogo interno que sólo sucede cuando miras un trabajo de este tipo. Siempre mando mensajes que el espectador no puede ver, pero que sí puede sentir. Con esta técnica de la escritura ya llevo más de diez años; la aprendí con el maestro Lázaro Reinaldo pintor cubano, quien me enseñó cómo plasmar el mensaje. Hoy estoy en la parte abstracta, la abstracción de la idea, que yo manejo a través de colores, por medio de explosiones cósmicas, que son mi forma de expresarme.
Es una obra espiritual y ese mensaje viene de lo más profundo de mi ser. Normalmente escojo mensajes de personas muy avanzadas, donde dicen palabras que realmente impactan. Hasta hace poco me atreví a escribir yo, porque tomé un curso con la maestra poeta Carmen Nozal, quien es una excelente poeta, y ella me enseñó las bases de la poesía, misma que es complejísima, y me he atrevido a escribir algunos poemas y sonetos, pero honestamente prefiero algo más profesional, porque lo mío es la pintura.

Obra de Liz Reza: José Martí
Técnica mixta sobre tela y de medidas 69 cm x 90 cm, imagen que dará portada a un número especial que incluye una muestra poética de cincuenta autores, de próxima aparición en Chile. En el lienzo se pueden leer versos del poema “La rosa blanca” del poeta cubano José Martí.





