De Gerardo Rodríguez
Con fiebre en la voz elevo una plegaria por Gaza.
Con la mirada impaciente
y el asombro vencido,
me refugio en el vientre de la arena.
La tarde pasa como una serpiente,
la luz es inmensa y roja.
La dicha está herida en estos versos,
las ruinas guardan el calor de los cuerpos.
Todos somos humo.
Hay una valentía amarga en los pasos sin nadie.
Se escuchan a lo lejos,
en la casa donde nadie duerme,
un ruido frío que lastima la piel del desterrado.
Tú que conoces la sed y el hambre
no busques el abrazo del viento,
el vacío que la llama deja,
el aroma de la hierba y un vivir reposado.
Voy poniendo rebeldía en todos los labios,
comparto el llanto para que el dolor sea menos.
Gerardo Rodríguez (México).
Ha publicado los libros Donde la noche, Un blues para el insomnio, Con los restos del violín / Con i resti del violino accésit del I Premio Internacional ‘Francisco de Aldana’ de Poesía en Lengua Castellana, La última marea borra la sombra de la higuera / L’ultima marea cancella l’ombra del fico IV Premio Internacional ‘Francisco de Aldana’ de Poesía en Lengua Castellana, Poemas de almanaque para entretener marionetas I Premio Internacional de Poesía António Salvado-Ciudad de Castelo Branco. También obtuvo el III Premio Letterario Internazionale Francesco Giampetri, Venafro, Italia.
Fotografía: Cortesía del autor.







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