De Carmen Nozal

Hoy celebramos una doble noticia: por un lado, nos encontramos con el 45 aniversario de Editorial Praxis, ya toda una institución, generosa y experta en la resistencia cultural, que ha sabido mantenerse como un puerto seguro para la creación poética en México. Celebrar 45 años de Editorial Praxis es conmemorar casi medio siglo de pasión literaria y rigor académico en el marco de las letras mexicanas. Fundada en 1981 por el editor y poeta Carlos López, esta casa editorial nació con un ideario inquebrantable: concebir la cultura como un espacio de libertad capaz de transformar la condición humana.
A lo largo de su trayectoria, Editorial Praxis ha cultivado un catálogo indispensable para las letras hispanoamericanas a través de colecciones emblemáticas especializadas en diversos géneros: novela y cuento, poesía, ensayo y teatro. Aunque hablar de este tema ocuparía toda mi intervención, no quiero dejar de mencionar la alegría que me causa estar aquí con su director para felicitarlo por haber superado todas las penurias que le salieron al paso en el camino para llevar su proyecto de vida a la cumbre en la que hoy se encuentra, y en la que junto a más de seiscientos autores he tenido el honor de ser incluida. Además, llegar a los 45 años en el mercado independiente confirma que el compromiso de Carlos López con la tipografía cuidada, el pulso honesto de los autores y la edición y publicación del libro físico sigue más vivo que nunca.
Y es precisamente bajo este cobijo que nos reúne la segunda gran noticia de esta tarde: la presentación de una obra que condensa madurez, trabajo formal y una sensibilidad conmovedora. Me refiero a A pesar de las grullas, volumen con el que el poeta Aarón Rueda obtuvo de manera unánime el XIX Premio de Poesía Editorial Praxis, iniciativa que demuestra cómo el sello no solo preserva la memoria escrita, sino que descubre y consagra anualmente a nuevas plumas de toda América Latina y España.
Para hablar de este libro, es indispensable asomarse primero al cauce que le dio origen. Aarón Rueda nació en Las Choapas, Veracruz, en 1986. Su origen geográfico y su residencia en Cárdenas, Tabasco, configuran en su obra un lugar muy particular: la del sureste, esa franja mística donde la selva, el río, el mar y la marea no son meras postales del entorno, sino extensiones del cuerpo y la memoria. Resulta fascinante descubrir en Aarón una dualidad que enriquece su mirada poética: su formación académica está ligada a las ciencias, siendo Ingeniero Ambiental. Esta condición de científico del entorno explica la precisión casi quirúrgica de sus versos, la paciencia con la que observa los ciclos de la naturaleza y esa lucidez para desarmar los mecanismos del paisaje poético. Su formación literaria inicial, forjada en las filas del taller “Juan Rulfo”, afinó el instinto de un creador que entiende la disciplina de la letra escrita como un destino.
Aarón Rueda no llega a este Premio Praxis de forma fortuita; lo respalda una trayectoria, habiendo sido laureado previamente con distinciones como el Premio Nacional de Poesía Rosario Castellanos por La sangre florecida, el Premio Tabasco de Poesía José Carlos Becerra, y el Premio Internacional de Poesía Bitácora de Vuelos, entre otros títulos indispensables como Remos de sal y Arrullo de la tierra.
Al adentrarnos en las páginas de A pesar de las grullas, nos encontramos con un territorio donde la fragilidad y la permanencia se tensionan bellamente. La grulla, tradicionalmente un símbolo de longevidad, paz y transmutación en diversas culturas se convierte en el poemario de Aarón en un eje vinculante, pero también en un profundo contraste. El título mismo nos anticipa una terca voluntad de ser: se escribe, se sobrevive y se ama a pesar de la distancia, de la migración o del peso del tiempo.
Rueda teje una poética de la observación minuciosa. Su voz posee la agudeza de quien sabe que la poesía no siempre habita en el estruendo, sino en los pliegues del silencio y en el rastro que dejan las aves al cruzar el cielo. El libro destaca por una notable madurez formal. Desde un tono íntimo y reflexivo, establece un constante diálogo sobre el entorno anímico. Con construcciones visuales, despojadas de artificios innecesarios que evocan constantemente el vuelo, el agua, la orilla y la quietud, su métrica destaca por una cadencia pausada y natural que emula la respiración profunda.
En medio de este mundo lleno de violencia, este poemario representa un refugio estético, un recordatorio de que la poesía sigue siendo ese espacio seguro donde el aire todavía nos pertenece, donde podemos sumergirnos en la contemplación y escuchar lo que se resguarda bajo el plumaje de las palabras. Que las grullas de Aarón vuelen alto y que Editorial Praxis siga cumpliendo muchos años más de vida en libertad.
Carmen Nozal ((España, 1964).
Poeta hispanomexicana. Licenciada en Lengua y Literaturas Hispánicas por la UNAM y egresada de la Escuela de Escritores de la SOGEM. En 2022 recibió la investidura de grado de Doctora Honoris Causa. Autora de treinta libros de poesía, teatro, cine, entrevista y relato autobiográfico, por los que ha merecido diversos reconocimientos nacionales e internacionales entre los que se cuentan el Premio Nacional de Poesía Elías Nandino 1992, el Premio de las Letras de Asturias 2023 en España y el Premio Fernando Salazar Torres 2026 en Rumania. Su poesía ha sido traducida, parcialmente, al inglés, francés, italiano, portugués, serbio, árabe, alemán, griego y asturiano. Dirige el Encuentro de Poetas Iberoamericanos sede México, Con Versando. Revista Iberoamericana de Poesía y Ensayo, Con Versando Ediciones y el Laboratorio Hispanoamericano de Poesía.
Fotografía: Cortesía de la autora.






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