De Yao Tonalli

Luto
I
Las moscas acarician los placeres del carnicero
II
Todos intentan aferrarse
a que el niño beba leche del pecho de su madre
pero ni el hijo ni la madre existen ya en este mundo.
Primero murió ella
mirando el rostro de su hijo entrelazando sus manos
con su boca seca y sus uñas rotas
III
Los caballos corren detrás de él a punto de corromper su membrana fascia
con su patas rítmicas
Despertó de su pesadilla, temblando, bajo descalzo de la cama
apretaba sus puños con tanta fuerza.
buscó a su madre
creando imágenes lúcidas e insustanciales
abrazos cálidos, palabras tiernas, canción de cuna
recuerdos inexistentes.
Imaginó que flotaba hacia un arcoíris resplandeciente
en donde el fin era el inicio de un sueño eterno.
IV
En cada rincón de sus huesos
se reproducía una masa lúgubre de superstición y odio
sus pequeños músculos se llenaban de traumas que escurrían desde su cráneo hasta su
fíbula
en el futuro no recordaría nada
todo estaría cubierto con una sábana de orfandad
V
Existe el recuerdo de la risa de aquel niño
Hombre sin órganos
perdido entre penas
Yao Tonalli (Luis Ángel Gándara Olaya, 1998, Teziutlán, Puebla México).
Estudió la licenciatura en lengua y cultura en la universidad intercultural del estado de Puebla. Practicante de la fotografía. Ha publicado diferentes poemas en la revista ojarasca, suplemento del periódico nacional la jornada, y en la revista sinfín. Actualmente es entrenador deportivo y administrador de un club de básquetbol.
Fotografía: Cortesía del autor.






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