De Guadalupe Lezama
No vendrá el armisticio
Hubo días
en los que comerse el mundo
fue cruzada entre mis piernas.
Hoy, los muslos aburridos
olvidaron las contiendas;
de lamentos cautelosos
e interminables campos de guerra.
Las grescas de juventud
no los encuentran.
Hay ojeras donde hubo desvelo,
hay ojeras en mi trinchera.
Mi entrepierna está cansada
pero no de batallas
ni desvelos de Sereno
al cubrir guardia en reyertas,
si no
de ese insomnio
que a cierta edad, ansias revela.
Mañana, la posguerra
el amor es contienda
No vendrá el armisticio
manténgame yo despierta.
Confesión mientras sacudo una piedra de mi zapato.
Vivo inventando tristezas pequeñas
para ignorar sin dolor a las grandes
y con aquellas desgracias que creo
las Titanes no parecen infames.
No pretendo validar desapego
del mundo quebrado y agonizante
mi dolor es cruel aunque ligero
si de la realidad me mantengo distante
Vivo si con detenimiento cedo
al habitar la tragedia constante
alucinar mi suicidio vil, es remedo
al problema del mundo aberrante.
Así me visto de frágil y pequeña
y por lo bajo llegan pesadillas constantes
mantenerme cuerda es cruel deseo
mientras la guadaña cercena la promesa de cempasúchil
en Siria o en Guerrero.
La arenisca incomoda los zapatos
son peor los hoyos en la suela.
¡Hay tanta gente descalza en el mundo
caminando entre fuego y escombros de Guerra!
Y yo cómplice con mi realidad pequeña
busco la piedra en el zapato
y juego a que la verdad no me alcanza, no me altera, no…
Tan`t Amare, tan’t amare, tan’t amare
tu nombre en mi garganta
cual hueso de ciruelo
un árbol ahí, con mi secreto.
Tan’t amare, habib, tan’t amare
cortaré mi garganta, sin herirla
sólo extraeré tu nombre
y detendré
su germinar.
Enfermeron olios nidios
de mirar tu nombre escrito
cifrado en mi cerebro
enfermeron
de tanto mirar adentro.
E dolen tan male
E dolen tan male
E dolen tan male
un árbol de ciruelo
expandiéndose en mi cuerpo.
Robé la ciruela
no escupí el hueso.
Soy dependiente emocional de la catarsis
¿será porque no soy creyente?
Sólo soy de la fe los doce de diciembre y en todos santos
los demás días del año no creo ni en mí,
ni en la caricia del sol
que en invierno quema
ni en la lluvia regenerante
que cae ácida y corroe los cimientos.
De niña me peinaba el aire,
mi hija opta por un ventilador,
después quise ahogarme en las olas,
mi niña aprendió a nadar.
Entre mi niña y yo hay pocos diálogos posibles
la mantengo alejada del horror
el único que conoce es este ser catártico
al que llama madre.
No hay purgación posible
donde no hay pecados que perseguir
entonces
¿por qué creo que debo ser castigada?
Aquella, la de las trenzas
¿Acaso miraré con los ojos de mi abuela?
¿Su memoria irá conmigo?
Un día atiborrado de nubes cargadas
Sentí la muerte, la nostalgia de tiempos no vividos
todos ellos juntos;
me pensé en otro momento
en otro cuerpo
intentando recordarme
en una mujer desconocida
con la cual comparto historias de familia
y de la cual, sólo escuché hablar de a oídas.
¿Acaso mi abuela miró con mis ojos?
¿Mi memoria nació con ella?
Y a la vez
Yo soy otra abuela
Mirando y guardando la memoria de otros tiempos.
Preguntando si en verdad termina todo
o iré saltando de nieta en nieta.
Hasta que una escriba
que en ella viven todas las abuelas
y todas las nietas,
en un infinito de memoria
que es esta nostalgia
de compartida amnesia.
Conjuro tu nombre en el orgasmo,
mas no eres tú quién lo anima.
Vibraciones sónicas inundan la ausencia de tu carne
¿Quién se engaña?
Tú que no estás para recibir los halagos
o yo que te reemplazo con un trozo de silicón
como si la vagina fuera vegana
quién teme a los microplásticos
cuando los polímeros sintéticos
garantizan la paz de mi alcoba
Gentríficate, mi amor
Lo siento, vato,
el corazón que solías habitar
como único propietario
fue presa del cártel inmobiliario.
Ahora tengo miniceldas,
de cincuenta metros cuadrados
condominios de lujo
con doble estacionamiento
y un puesto de conserje.
Gentrifícate mi amor
si sos poliamoroso
paga el sobreprecio
o limpia el lobby que usarán los residentes
Guadalupe Lezama Veracruz, México (1979).
Estudió Letras Hispánicas en UAM Iztapalapa, Lectura en atril y presencia escénica en EIA 1 INBA. Directora de Relaciones Públicas de la Editorial La Tinta del Silencio, actriz, gestora cultural. Celestinista. Escribe en La Izquierda Diario y Pertenece al Cómite por la memoria histórica CGH-Vive. Autora del libro “No vendrá el Armisticio”, La Tinta del Silencio, 2023 y El mole de doña Satu, La Tinta del Silencio, 2025, Ha participado en el Encuentro de Artes y Cultura en Las Tunas, Cuba (2024), en El 3er. Encuentro de Poetas Iberoamericanos, sede Ciudad de México (2025), Ferias del Libro Zócalo, Minería, Pachuca, Sinaloa, Guerrero.
Performancera literaria, Lectora del programa Alas y Raíces. Drag King.
Fotografía: Cortesía de la autora.






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