إبل ترعى  في التلال قرب الحاجز العسكري وأعلام كثيرة جدا ترفرف

De Ibrahim Abu Hashhash


منذ أسابيع لم أر المستوطنين الأشكيناز وقطعانهم من الأبقار والنعاج البلدية أوالماعز البلدي الأسود على تلال المعرجات المشرفة على الغور، فلا بد أنهم انتقلوا إلى أماكن أخرى، مع أن البلاد قد أخصبت هذا الربيع، وارتفع العشب  مقدار قدمين على  هذه التلال  التي ظلت جرداء في السنوات الأخيرة بسبب شح الأمطار.

على جوانب الطرقات في كل مكان انتصبت أعلام، عشرات الآلاف منها، وعلى كل صخرة أو مكعب اسمنتي رسمت النجمة السداسية وبداخلها خارطة فلسطين. أسلوب التوكيد في اللغة يُلقى على سامع متشكك، وكلما ازداد تشككه كثرت أدوات التوكيد وتعددت أساليبه. الأعلام والشعارات والرعاة الذين يقلدون البدو العرب في غطاء الرأس، هي أدوات توكيد، وكذلك نساؤهم المحتشمات اللواتي يحضرن القهوة العربية على النار، ويعددن قلاية البندورة، ويطبخن المقلوبة في حقول الزيتون المستولى عليها، كلها أيمان مغلّظة تسعى إلى توكيد رواية مختلقة ويقين مزعزع.

“المغلوب مولع بتقليد الغالب”، لكن قاعدة ابن خلدون الشهيرة هذه انعكست في هذه التلال. الغالب هنا ليس بالضرورة هو من ينصب الحواجز العسكرية ويمنع التجول، ويتجول في البلاد مدججا بالقوة والجبروت، بل ربما هو هنا من صودرت أرضه، من يقف على الحاجز للتفتيش، من زرع حقوله وعقد الحطة على رأسه على طريقة الحجّارة وامتطي حماره منذ عشرة آلاف عام أمام القطيع. 

يمكنهم أن يستسلموا لاستيهامات ميثولوجية، ويحضروا ماضيا متخيلا ويضعوه في هذا الحاضر المقيّد بالخرافات والتاريخ والقوانين العسكرية والأوامر الإدارية والنار والدم، ويوزعوه فوق تلال فلسطين وجبالها، ويجعلوا فتى مولودا في بروكلين يتجول بقطيع  وحمار مسروقين في هذه المراعي المحتلة، فهل هذا نهاية المطاف؟

عندما كنت عائدا من أريحا قبل يومين تفاجأت بقطيع من الإبل يرعى قرب الحاجز العسكري  المعرف باسم حاجز كراميلو على دوار بلدة الطيبة. كان قطيعا من حوالي ثلاثين حوارًا متماثلة في اللون لا تزيد أعمارها عن ستة أشهر، وكان أربعة جنود وراعيان مستوطنان على قمة رأس كل منهما قلنسوة منسوجة تميّز المتدينين القوميين- يقفون قربها مثل مجموعة من سيّاح غربيين يتأملون  باندهاش مشهدا أصلانيا. إذن هذه  آخرتقليعة، فالماعز والنعاج والحمير لم تعد تكفي، بل يجب أن يكتمل المشهد بالجِمال أيضا، فيعقوب عندما عاد من عند خاله لابان بن بتوئيل في فدّان أرام “… حمل أولاده ونساءه على الجمال وساق مواشيه وجميع مقتناه الذي اقتنى، مواشي اقتنائه التي اقتنى في فدان أرام، ليجيء إلى إسحق أبيه إلى أرض كنعان”.

هذه البلاد التي عبرتها الجيوش والحضارات منذ آلاف السنين، تحولت إلى معدة هائلة بأحماض هاضمة شديدة الفاعلية، إذ لا يمكن تعداد العائلات الألمانية والفرنسية واليونانية والإيطالية التي تعربت منذ الحروب الصليبية وأصبحت جزءا أصليا من النسيج الديموغرافي والثقافي الفلسطيني، مثلما أستدخلت من قبل عناصر حثية وآشورية وفارسية وبيزنطية ومغولية.إلخ، فهل سيتمكن راعي الحيران هذا القادم من بروكلين بعد مئة عام من إلقاء قصيدة من الشعر البدوي أو الشعبي، هل سيتمكن من مناداة الجمال بالأصوات التي تدعوها للورود على الماء أو التجمع في المراح، وهل سيتمكن من تسمية الأعشاب والأزهار والأشواك والطيور والحشرات بأسمائها الشعبية كما في لهجات بلاد الشام، هل سيكون قادرا على التمييز بين خلّة وشِعب وصفحة ومارس ومعناة..إلخ. هل يكفي أن يطلق على الينابيع أسماء مثل نبع بنيامين أو أليعازر أو بتسلئيل ليتحول خريرها إلى لغة أخرى؟ أم هل يكفي أن يحول مقامات الأولياء والمتصوفة وشهداء الحروب الصليبية إلى أسماء شخصيات توراتية ليؤكد لنفسه أنه ابن هذه البلاد، أم سيواصل الاستعانة على كل ذلك بالدبابة والبندقية والطائرات العمودية وآلاف الأوامر العسكرية؟ وإلى أن  يحسم الزمن كل ذلك، سأرفع حنجرتي عاليا وأصيح بيقين محمود درويش:

“هذي بلادي كلها حولي”.


Camellos pastando en las colinas junto al puesto de control militar, y muchas banderas, demasiadas, ondeando.

Desde hace semanas no he visto a los colonos asquenazíes ni a sus rebaños de vacas, ovejas locales o cabras negras del campo en las colinas de al-Mu‘arrajat que dominan el valle del Jordán. Deben haberse trasladado a otros lugares, aunque la tierra ha sido fértil esta primavera, y la hierba ha crecido hasta dos pies en estas colinas que en los últimos años permanecieron áridas por la escasez de lluvias.

A los lados de las carreteras, en todas partes, se han levantado banderas, decenas de miles de ellas. Sobre cada roca o bloque de cemento se ha pintado la estrella de David con el mapa de Palestina en su interior. El estilo de la insistencia en la lengua se dirige a un oyente escéptico; y cuanto mayor es la duda, más se multiplican los recursos de la afirmación. Las banderas, los eslóganes, los pastores que imitan a los beduinos árabes en el pañuelo sobre la cabeza, son formas de insistencia. También lo son sus mujeres recatadas, que preparan café árabe sobre el fuego, cocinan shakshuka, y hacen maqluba en los olivares confiscados. Todo ello son juramentos reforzados que intentan fijar una narrativa inventada sobre una certeza inestable.

“El vencido es siempre un apasionado imitador del vencedor”, pero esta célebre regla de Ibn Jaldún se ha invertido en estas colinas. El vencedor aquí no es necesariamente quien instala los puestos militares y restringe el movimiento, ni quien recorre el país armado de fuerza y arrogancia; quizás el vencedor sea quien ha sido despojado de su tierra, quien se detiene en el puesto de control para ser registrado, quien sembró sus campos y se anudó el pañuelo a la cabeza como los campesinos de antaño, montando su burro desde hace diez mil años frente al rebaño.

Pueden entregarse a ensoñaciones mitológicas, traer un pasado imaginado y colocarlo en este presente constreñido por mitos, historia, leyes militares, órdenes administrativas, fuego y sangre; y esparcirlo sobre las colinas y montañas de Palestina. Pueden hacer que un joven nacido en Brooklyn camine con un rebaño y un burro robado por estos pastos ocupados. Pero, ¿es ese el final del camino?

Cuando regresaba de Jericó hace dos días, me sorprendió un rebaño de camellos pastando cerca del puesto militar conocido como el cruce de Karamilo, en la rotonda del pueblo de al-Taybeh. Era un grupo de unos treinta camellos jóvenes, idénticos en color, de no más de seis meses de edad. Cuatro soldados y dos pastores colonos, cada uno con una kipá tejida que distingue a los religiosos nacionalistas, estaban junto a ellos como un grupo de turistas occidentales contemplando con asombro una escena primitiva. Así que esta es la última moda: ya no bastan las cabras, las ovejas y los burros; ahora la escena debe completarse con camellos también. Como cuando Jacob, al regresar de donde su tío Labán en Padán-Aram, “cargó a sus hijos y esposas sobre los camellos, y condujo su ganado y todo su haber… para llegar a Isaac su padre en la tierra de Canaán”.

Esta tierra, atravesada por ejércitos y civilizaciones durante miles de años, se ha convertido en un enorme estómago con ácidos digestivos de gran eficacia. No pueden contarse las familias alemanas, francesas, griegas o italianas que se arabizaron desde las Cruzadas y se volvieron parte del tejido demográfico y cultural palestino, como también se integraron antes elementos hititas, asirios, persas, bizantinos y mongoles, entre otros. Entonces, ¿podrá este pastor de Brooklyn, dentro de cien años, recitar un poema de la tradición beduina o popular? ¿Podrá llamar a los camellos con los sonidos con que se llama a las flores del agua o a reunirse en el redil? ¿Podrá nombrar hierbas, flores, espinas, aves e insectos con sus nombres locales en los dialectos de Bilad al-Sham? ¿Será capaz de distinguir entre una quebrada, un valle, una ladera, un paso o un sendero?

¿Basta con llamar a los manantiales “manantial de Benjamín” o “de Eliezer” o “de Betzalel” para que su murmullo se convierta en otra lengua? ¿O basta con transformar los santuarios de santos, sufíes y mártires de las Cruzadas en nombres de personajes bíblicos para convencerse de pertenecer a esta tierra? ¿O seguirá necesitando para todo ello el tanque, el fusil, los helicópteros y miles de órdenes militares?

Y hasta que el tiempo decida todo esto, levantaré mi voz bien alto y gritaré con la certeza de Mahmoud Darwish: “Esta es toda mi patria alrededor de mí.”


Ibrahim Abu Hashhash (Palestina).

Es un escritor, crítico e intelectual palestino. Su obra se centra en el análisis de la experiencia palestina y en las cuestiones de identidad, memoria y lugar, ofreciendo lecturas críticas de las narrativas culturales y políticas en un lenguaje que combina reflexión y análisis. Trabajó como profesor en la Universidad de Birzeit en el campo de la literatura y los estudios culturales, además de su actividad en la escritura crítica e intelectual. Sus artículos y estudios han sido publicados en diversos periódicos y revistas árabes. Es conocido por su capacidad para deconstruir las estructuras narrativas y reexaminar los supuestos culturales e históricos desde una perspectiva crítica.


Fotografía: Cortesía del autor.


Traducción: Fatma Nazzal.

Una respuesta a “إبل ترعى  في التلال قرب الحاجز العسكري وأعلام كثيرة جدا ترفرف”

  1. Avatar de coralcherryblossom4c41c8caaa
    coralcherryblossom4c41c8caaa

    Belleza plástica!

    Me gusta

Dejar un comentario

Why are you reporting this comment?

Report type