De Diego Medina
La llingua de mio padre
(Cállanos con esa música, Impronta, 2019-Revisáu)
Tiraron la casa de mio padre
y nun fixo falta que m’arrincaren los brazos, nin les manes.
Quedé paráu solamente, mirando, col mieu riendo tres de
min,
cola vergoña surdiendo como un poderosu argayu.
Falo la llingua de mio padre porque tiraron la so casa
ya inda queden nella les pallabres.
Falo la llingua de mio padre,
esa que nun deprendió, esa que nun escaeció,
esa que nun tiró a naide nunca,
esa que puede faceme dicir
que la casa de mio padre sigue en pie,
que la casa de mio padre sigue en pie,
y a min nun van callame.
La lengua de mi padre
(Cállanos con esa música, Impronta, 2019-Revisáu)
Tumbaron la casa de mi padre
y no hizo falta que me arrancaran los brazos, ni las manos.
Me quedé quieto solamente, mirando, con el miedo riendo tras de
mí,
Con la vergüenza apareciendo como un derrumbe
Hablo la lengua de mi padre porque tiraron su casa
y aún quedan en ella las palabras.
Hablo la lengua de mi padre,
esa que no aprendió, esa que no olvidó,
esa que no tiró a nadie nunca,
esa que puede hacerme decir
que la casa de mi padre sigue en pie,
que la casa de mi padre sigue en pie,
y a mí no me van a callar.
Fueu
(Cállanos con esa música, Impronta, 2019)
A Andrés Solar
Si fixera de fueu cada pallabra,
quemaría toles torgues, los escayos
que me fueron mancando na caleya,
acabaría col monstru, col moñecu,
bisarma vixilante nes nueches d’insomniu.
Si fixera de la pallabra un fueu intensu,
llevantaría les muries d’esta patria,
pa facela un país de roses invencibles
y, col tiempu, quemar tolo que nun seya amor.
Fuego
(Cállanos con esa música, Impronta, 2019)
A Andrés Solar
Si hiciera de fuego cada palabra,
quemaría todo impedimiento,
cada espina que me lastimó en el camino
acabaría con el monstruo, con el muñeco,
criatura vigilante en las noches de insomnio.
Si hiciera de la palabra un fuego intenso,
levantaría los muros de esta patria,
para hacerla un país de rosas invencibles
y, con el tiempo, quemar lo que no sea amor.
L’Hermanu Grande vixílate
(Volvemos en 6 minutos, 2022, Cuatro Gotes)
Hebo un día que tuviemos medrana,
mieu d’un tiranu güeyando, analizando
los nuesos pensamientos.
Güei llámase Rede
y vivimos sollertes del so Me gusta.
El Big Brother te observa
(Volvemos en 6 minutos, 2022, Cuatro Gotes)
Hubo un día que tuvimos miedo,
miedo de un tirano observando, analizando
nuestros pensamientos.
Hoy se llama Red
y vivimos atentos a su like.
La derrota de nueso
Yéremos solo pasiantes
a la gueta la solombra.
«¿No oyes ladrar los perros?»
Luvina taba bien cerca.
Les mosques veníen con nós
y falaben del tiempu
y de les sos circunstancies
y falaben del tiempu
y de cómo morríen.
Llegábemos onde l’encinar
onde los árboles grises podrecen.
Díbemos como pelegrinos
a vete ellí siendo namái
qu’una encina.
Y lloraben ellí les muyeres.
Los mozos falaben de la viesca,
arrincaben rames y xugaben
baxando la tiesta, que naide los viera
nin llorar.
Tu mirábesnos y dicíesme:
«No hagáis de esto un drama».
Yo asentía, pensaba nel tiempu,
na povisa y les encines. Nada dicía.
Bastábame con mirar al cielu
y afalagar sele les tos rames.
Nuestra derrota
Éramos solo paseantes buscando sombra
«¿No oyes ladrar los perros?» Luvina estaba cerca.
Las moscas venían con nosotros
y hablaban del tiempo y sus circunstancias
y hablaban del tiempo y de cómo morían.
Llegábamos donde el encinar
donde los árboles grises se pudren
íbamos como peregrinos
a verte allí siendo solamente una encina.
Y lloraban allí las mujeres.
Los jóvenes hablaban del bosque,
arrancaban ramas y jugaban
bajando la cabeza, para que nadie los viera llorar.
Tú nos mirabas y me decías:
«No hagan de esto un drama».
Yo asentía, pensaba en el tiempo,
En ceniza y encinas. Nada decía.
Me bastaba con mirar al cielo
y acariciar despacio tus ramas.
Tiempo que fuxe
A Mario Benedetti
Cantamos porque’l domingu retruca y poco falta
pa rematar dafechu otra selmana.
Falamos mentanto’l sol apaeznos de sutrucu
y cálanos de lluvia n’otra vuelta.
Callamos, pues finamos poco a poco nesti tiempu
y esnala poco a poco’l so recuerdu.
Cantamos porque’l domingu remembra que too acaba
y volver a sentilo nun ye tan mala dicha.
Tiempo que escapa
A Mario Benedetti
Cantamos porque el domingo responde y poco falta
para terminar por completo otra semana.
Hablamos mientras el sol aparece de repente
y nos cala de nuevo la lluvia.
Callamos, pues morimos poco a poco en este tiempo
y vuela poco a poco su recuerdo.
Cantamos porque el domingo recuerda que todo acaba
y volver a sentirlo no es tan mala dicha.
Amigos
La vida pasa, el mundu marcha;
cayó whatsapp, hai guerra, fame,
andanciu, crisis, bulos, paranoia.
Y nesti desastre nacen fíos tovía,
yo nun llego yá a esa fiesta, triste.
Mandaré pel telegram un Yoda,
subiré depués una story intensa,
sentiré una banda garage nueva
y desperdiciaré la mio semiente,
que recorrerá mares y cloaques.
Pasará la vida, equí yo solu,
asumiendo lo guay de lo precario;
depués llorar col final de Friends.
Amigos
La vida pasa, el mundo sigue;
cayó whatsapp, hay guerra, hambre,
pandemia, crisis, bulos, paranoia.
Y en este desastre nacen hijos aún,
yo no llego ya a esa fiesta, triste.
Mandaré por telegram un Yoda,
subiré después una story intensa,
sentiré una banda garage nueva
y desperdiciaré mi semiente,
que recorrerá mares y cloacas.
Pasará la vida, aquí yo solo,
asumiendo lo cool de lo precario;
después llorar con el final de Friends.
Volvemos en 6 minutos: I’m lovin’ it
Travis voi llevate a que conozas a mio güela…
— Pablo Texón
Ronald voi llevate a Asturies,
onde les fueyes
de los pocos árboles que queden
orbayen enriba la seronda
y les primaveres son llume de sol
y arcu la vieya.
Ronald vamos dir xuntos a xintar,
y voi enseñate un grafiti nel que sales,
que vas de la mano de Micky
y una neña
asustada por mor del Napalm.
Depués voi llevate a ver les vaques pintes,
vamos cariciar un xatu pa qué veas qué se siente
y que digas daveres esa frase: ‘I’m lovin’ it’.
Volvemos en 6 minutos: I’m lovin’ it
Travis te voy a a llevar a que conozcas a mi abuela…
— Pablo Texón
Ronald voy a llevarte a Asturias,
donde las hojas
de los pocos árboles que quedan
Lloviznan sobre el otoño
y las primaveras son rayo de sol
y de arcoíris.
Ronald vamos a ir juntos a comer,
y voy a enseñarte un grafiti en el que sales,
y vas de la mano de Micky
y una niña
asustada por mor del Napalm.
Después voy a llevarte a ver las vacas pintas,
vamos a acariciar un becerrito para qué veas qué se siente
y que digas esa frase seriamente: ‘I’m lovin’ it’.
Diego Solís (Xixón, 1991).
Escritor y profesor de Lengua y Literatura tanto Española como Asturiana. Coordinó y colaboró con distintos colectivos y revistas de desarrollo del talento joven en Asturias. Fue dos veces ganador del Premio Asturias Joven en la modalidad de poesía, además de haber sido ganador de varios concursos de microrrelato y habitual jurado en diferentes certámenes literarios. Colabora habitualmente en la revista Lliteratura (de la Academia de la Lingua Asturiana), distintos medios y periódicos asturianos. Publicó cinco libros de poemas: con Cállanos con esa música (Impronta, 2019) resultó ganador del Premio Asturias Joven de Poesía en 2018, y con Nosotros, la primavera (Trabe, 2025), ganó el mismo premio en 2024; Volvemos en 6 minutos (Cuatro Gotes, 2022) es su último libro en asturiano publicado hasta ahora. Estuvo presente en los certámenes literarios más prestigiosos de Asturias en los últimos años, como el POEX, la Semana Negra, la Feria del Libro de Xixón o los ciclos QED.
Fotografía: Cortesía del autor.






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